Morphological Patterns

Una Interfascze de Sentido y Estructura

Este texto presenta el recorrido conceptual, interdisciplinario y constructivo, que culminó en la serie de láminas denominada «Tramas Morfológicas». Su materialización se logró mediante la repetición secuencial y ordenada de imágenes axialmente simétricas, generadas a través de operaciones morfológicas de espejado y rotación.
El proceso inicia con la selección arbitraria de un fragmento fotográfico. El objetivo es doble: primero, lograr una resignificación plástica en la unidad obtenida por la simetría; y, segundo, generar una nueva resignificación al distribuir esta simetría geométricamente, a modo de trama. La serie, que permanece en constante desarrollo, se propone explorar las funciones de la fotografía, entrelazándola a conceptos clave de morfología bidimensional, diseño, ilustración y gráfica, con el fin de ampliar sus posibilidades conocidas, más allá de las técnicas tradicionales de collage y fotomontaje.
El acto de crear estas tramas es la generación de una Interfascze: un punto de encuentro activo, una interfaz, entre la fascinación de la imagen mimética capturada y la estructuración racional del sentido simbólico.

La Fotografía como Cita Personal y Gestalt: La Búsqueda de la Buena Forma

El origen de este enfoque se remonta a un taller de fotografía implementado entre 2011 y 2013, cuyo propósito explícito fue desarrollar un ojo fotográfico y un criterio de composición racional, sustentado en ejercicios de arte y percepción visual, geometría abstracta, encuadre y sintaxis gráfica. Esta base racional y estructurada se alineó con un criterio gestáltico.
Las fotografías resultantes constituían el reflejo singular y fragmentado de la «porción de mundo» que los participantes habían sido capaces de «ver». El taller culminó con un ejercicio de post-edición: someter tres imágenes seleccionadas a operaciones morfológicas de rotación y espejado, dando como resultado una nueva composición, simétrica y ordenada, que generaba un renovado equilibrio visual.
Con esta manipulación morfológica, la fotografía trascendía su función de fin cristalizado o de «momento separado», transformándose en un vehículo de expresión «plástico» que permitía una nueva forma de resignificar el pequeño «fragmento del mundo». La propuesta del taller para los participantes era la siguiente:

Del vasto contexto que nos rodea; de los innumerables signos artificiales que nos atraviesan, de las incontables percepciones cotidianas que registramos; hagamos el ejercicio de tomar u n fragmento, descontextualizarlo y resignificarlo, según el marco de nuestra lente cognitiva. Serán pequeñas citas personales. De la misma forma que, de un texto ajeno conservamos una breve expresión, un concepto, o sencillamente, una idea que nos ayuda a cerrar una “Gestalt”; del entorno que transitamos cotidianamente podemos tomar una porción. Nuestra porción. Una porción de espacio y tiempo. Un bit de información seleccionado para nuestra nube cerebral , materializado como un recuerdo fotográfico.
Esta imagen capturada; este bit de información, interna /externa, podemos transformarlo en otra cosa: analizarlo, girarlo y preguntarle que otras alternativas esconde. A partir de ese fragmento podemos intentar obtener un conocimiento diferente. Una nueva información enriquecida; sofisticada. Un sentido plástico y flexible . Una simetría perceptual. Nuestra simetría. Una simetría similar a la de las flores. Una simetría natural, como la que hallamos en leyes matemática s, en la geometría sagrada y en la geometría fractal.
De una flor podemos obtener toda una población de flores; todo un jardín. Sus esporas cargadas de información pueden ir un paso más allá y generar la trama de una narrativa intersubjetiva . Pueden generar un entorno específico, un espacio virtual a través de creencias compartidas. Pueden generar una metáfora diferente de l acontecer social que las reúne, … proyectado, diseñado y construido.

La operación de espejado y rotación genera una simetría que es el epítome de la buena forma de la Gestalt, ya que el cerebro percibe la estructura repetitiva y ordenada como la solución más simple y económica para el fragmento visual capturado. Al imponer esta estructura racional y simétrica, el resultado es un sentido plástico y flexible, una simetría perceptual, análoga a la simetría natural y fractal. Esto alinea el proceso directamente con la Ley de Pregnancia de la Gestalt, donde la mente tiende a la forma más simple y estable posible, revelando la estructura oculta del fragmento.